Las Congruencias e Incongruencias son (in) Humanas.

Por: Guadalupe Guerrero Dávila
En el programa Quere-Ellas del 10 de agosto 2026, que condujimos Lupita Rodríguez y una servidora, invitamos a la Dra. Alina Nettel Barrera, especialista en derecho administrativo, para tratar el tema sobre la declaratoria de Indicación Geográfica a las tradicionales muñecas Otomíes Lele de Santiago Mezquititlan y Dönxu de San Idelfonso Tultepec de Amealco, realizada por el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), con demasiada premura y acarreando múltiples problemas a las mujeres y familias involucradas. En enero de 2026 anuncia Santiago Nieto con bombo y platillo, esta Declaratoria, haciéndonos creer que con esta Declaración de Indicación Geográfica, está “protegiendo” el trabajo y tradición de las mujeres y familias que elaboran las muñecas.
Se mencionó también, con la declaratoria se está brindando protección del patrimonio de las figuras artesanales, por lo que se elevan como bien de protección colectiva para las comunidades hñöhñö, esto en palabras simples refiere que se protegen para evitar la piratería y que sean las mujeres diseñadoras y quienes elaboran las muñecas, las receptoras de ganancias de la venta de este bien. Sin embargo no se nos aclaró a decir de la Dra. Alina Nettel Barrera la violencia ejercida por el IMPI con este hecho, es decir todo lo que ahora les implica a los grupos de mujeres indígenas, las dificultades, exclusión, explotación de las más vulnerables entre otros aspectos que han afectado su vida colectiva laboral y familiar.
Empezaremos por distinguir la falta de conocimiento por parte del IMPI, al visitar algunos talleres donde se elaboran las muñecas, porque dejó de considerar a la mayoría de las familias que sin ser grandes productoras, viven del diseño y elaboración de las muñecas, la exclusión está presente. En este mismo rubro de desconocimiento, no tomó en cuenta la pobreza de las familias, aquellas que toda su vida se han dedicado a esta labor, pero que por falta de recursos económicos, se dedican a elaborar partes de la muñeca, brazos piernas, torzo, vendiendo a otras que tienen mayor posibilidades económicas su trabajo, quedando excluidas en la declaratoria del IMPI, el desconocimiento del contexto es notorio y afecta gravemente a quienes dedican su vida y sobreviven con la contribución para elaborar muñecas.
Por otro lado la Dra, Barrera se pregunta ¿quién de los grupos indígenas se levanta por la mañana a revisar el Diario Oficial de la Federación para dar cuenta de los pasos previos de la Declaratoria? que inicia en el año 2025, este tipo de declaratorias se elaboran para los industriales no para las compañeras indígenas que están luchando cada día por sobrevivir, estas formalidades ocultan injusticias por lo que Alexandra una egresada de la UAQ alumna de la Dra. Alina Nettel Barrera, le escribe para solicitarle apoyo porque “algo me dice que con esto vamos a tener que hacer un trámite que no será fácil para muchas familias Otomies”, al realizar trabajo de campo y acompañamiento a diferentes familias reconociendo la historia y contexto del diseño y elaboración de muñecas, al estudiar otras leyes que tienen mecanismos de compensación de las mujeres indígenas y que deberían ser fundamento de esta ley, sin embargo, son omitidas por las autoridades del IMPI llegando a la discriminación, por esto y más la Dra. Barrera decide impugnar esta Declaratoria.
Una de las razones de impugnación es porque quienes solicitan estas declaratorias, son grupos privilegiados reconocidos por el gobierno del Estado, quien los necesita para hacerse publicidad en México y Europa, lugar donde han sido llevadas mujeres cuya posición de producción y relaciones se ubican en mejor estatus político/económico a diferencia de grupos vulnerables que también realizan esta importante labor en la que se imprime su saber originario, su cosmovisión de un mundo apegado a la maternidad, al trabajo y a la naturaleza, con el que buscan su autonomía y emancipación, quienes quedan fuera por estas relaciones de poder, muchas de ellas sin locales establecidos salen a las calles de la ciudad de Querétaro a vender, siendo reprimidas continuamente por el gobierno del PAN.
Otro problema es que previamente a la certificación para tener la autorización en el diseño y elaboración, se requiere un grupo comunitario que señale si se cumplen las características requeridas para las muñecas, tamaño de ojos, boca, trenzado, listones, bordado, etc. lo que también representa un riesgo ya que se sabe dentro de las comunidades existen diferencias que ponen en contradicción a los grupos de los diferentes barrios y familias, lo que puede impedir una evaluación objetiva del trabajo, descalificando el “producto terminado”.
Por otro lado los requisitos para poder cumplir con la certificación que les permita ser las destinatarias de los beneficios de las ventas son gravosos (pesados, molestos, costosos, difíciles de soportar), se necesita constituirse como persona moral en el SAT, acudir ante un Notario, para posteriormente ante una instancia oficial, pagar para obtener esta certificación, las preguntas son: ¿quiénes podrán realizar estos trámites?, ¿quiénes cuentan con los conocimientos y los recursos económicos? ¿cómo quedan aquellos productores de partes de las muñecas? ¿a dónde queda la vinculación entre instituciones como el IMPI y el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) para poder atender las necesidades reales de estos grupos, muchos de ellos mujeres indígenas, pobres?.
Nos queda claro que no siempre la legalidad va de la mano de la justicia y que en este caso anunciado tan en grande (como si se tratara de un acuerdo con grandes industrias) como acostumbra Santiago Nieto al hacer uso de los medios masivos de comunicación, resultó ser nuevamente otro de sus falsos logros, además de ser un verdadero acto de violencia que debe ser atendido de inmediato por el INPI y otras autoridades Federales como la Secretaría de las Mujeres a fin de que se fortalezca la IMPUGNACION que ha iniciado la Dra. Alina Nettel Barrera y debemos darnos cuenta del tipo de político que resulta ser Santiago Nieto, siempre jalando agua para su molino sin importarle el pueblo porque él no viene de abajo, pero como dice Victor Manuel y Ana Belén ¿qué te puedo decir, qué te puedo contar que tú no hayas vivido?



