OpiniónzDestacado

AQUÍ ¡NO!

Por: Pablo Moctezuma Barragán

Después de semanas de intensas y masivas manifestaciones en Topolobampo, Sinaloa, alrededor de las 4:00 horas de la madrugada de 15 de junio de 2026, integrantes de las comunidades mayo-yoreme de Ohuira, Lázaro Cárdenas, Paredones y Juan José Ríos instalaron carpas y desplegaron mantas y banderas del colectivo ¡Aquí No! en  la planta de amoniaco que construye el grupo suizo-alemán Proman, a través de su filial mexicana GPO. Y tomaron de manera pacífica e indefinida la entrada para impedir la grave amenaza de muerte de su área natural protegida, la destrucción de su modo de vida y el desplazamiento de los pueblos originarios. El gobernador indígena y vocero del movimiento Felipe Montaño Mendoza afirmó que ahí permanecerán el tiempo necesario hasta tener respuesta del gobierno federal. En la Bahía de Ohuira se encuentra el humedal Santa María-Topolobampo-Ohuira de importancia internacional que ha sido declarado sitio Ramsar.y es el hábitat de miles de aves playeras, delfines nariz de botella, tortugas, peces y crustáceos de alta importancia ecológica y también comercial.

No podemos separar la lucha por la soberanía nacional de la lucha por la soberanía local, en todo el país existen numerosos movimientos en los que la población local defiende la vida, la tierra, el agua y su derecho a decidir el destino de sus regiones. Un gran ejemplo de esta decisión autoafirmar los intereses de la población de la región frente a megaproyectos nocivos de capital extranjero se desarrolla en Topolobampo y en la Bahía de Ouhira en Sinaloa.

Despúés de años de dilaciones la titular de la Semarnat se presentó en Ohuira el 8 de junio,  llamando al diálogo y dispuesta a realizar una inspección para elaborar un informe actualizado, hablando de mediar con la empresa GPO además prometió evaluar minuciosamente las Manifestaciones de Impacto Ambiental de los tres proyectos planeados para la zona: la planta de amoníaco, las llenaderas y el muelle, con el fin de revisar condicionantes e inconsistencias.Alicia Barcena reconoció que es una zona Ramsar y prometió una acción para estudiar su manejo e inscribirlo ante la instancia internacional respectiva. Sin embargo sus planteamientos no convencieron a los integrantes del movimiento “Aquí No” que exigen clausura inmediata y reparación de daños porque la planta lleva ya un 88 % de avance, causando daños,  ya se han rellenado 28 hectáreas de humedales, se han tumbado manglares y parte de la fauna ha empezado a migrar..

Son largos años de lucha por defender la Bahía de Ohuira en Sinaloa, la oposición contra la planta productora de amoniaco impulsada por Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) filial de Proman-AG crece día a día. Comunidades y organizaciones se oponen a que se ponga por encima los intereses de una empresa suizo- alemana a los de las comunidades originarias, a los del medio ambiente y la biodiversidad, que ponen en riesgo a toda la región.  La lucha es por “la vida y por el territorio”. En las últimas semanas de este año 2026 las movilizaciones en defensa de la Bahía han crecido impresionantemente.

¡Aquí no! Es el clamor de los pueblos originarios mayo yoreme de Sinaloa y de la población no yoreme de la zona, que son amenazados por el proyecto altamente contaminante, que se plantea producir 800,000 toneladas de amoniaco al año y en una segunda fase otro tanto. Si las dos plantas de amoniaco llegaran a construirse y operar a plena capacidad, la producción conjunta podría alcanzar aproximadamente 1.6 millones de toneladas anuales de amoniaco. Esto devastaría la zona y a las comunidades Juan José Ríos, Lázaro Cárdenas, Ohuira y Paredones.

No se le debe, ni se puede imponer a una comunidad una planta que conlleva graves peligros para la salud de la población, riesgos de explosión o de la generación de una nube tóxica, así como daños a la vegetación y a los ecosistemas acuáticos. 

El proyecto extranjero ha contado con la complicidad del gobierno municipal, estatal y de funcionarios federales, que han maniobrado para favorecerlo. Realizaron una “consulta indígena” en septiembre de 2022, en la que incluyeron a otras 11 comunidades adicionales que son agrícolas, viven a una distancia de hasta 45 kilómetros y están fuera del área de afectación. Convencieron con despensas, dinero y a mano alzada hicieron aprobar el nocivo proyecto. En cambio, a la población del puerto de Topolobampo no la tomaron en cuenta, aunque está a 2 kilómetros de distancia no hicieron la consulta a los habitantes de ahí a pesar que que ellos son grandemente afectados por la destrucción del manglar y rechazan el proyecto como lo han demostrado ampliamente en las movilizaciones recientes. Pero desde luego que a la empresa le interesa utilizar la infraestructura de Topolobampo su ferrocarril, puerto, aeropuerto y su cercanía con los Mochis.


Si logran dar el tiro de gracia a la bahía ubicada en Ahome, Sinaloa, causaría migración de las comunidades. Los que se queden a vivir ahí están expuestos a riesgos de explosiones, derrames y fugas. El amoniaco se almacenaría en gran cantidad y se transportaría por el lugar con sus consabidos riesgos.

En una tercera, etapa se construiría una planta más  de metanol, según información de la propia empresa. Es altamente tóxico para las personas, y puede causar intoxicaciones graves, es inflamable, los incendios de metanol son difíciles de detectar , los derrames grandes pueden afectar cuerpos de agua y ecosistemas. Dicho proyecto, autorizado en el sexenio de Enrique Peña Nieto por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en 2014, fue autorizado sin haber realizado una consulta indígena libre e informada, a pesar de que se trata de actividades altamente riesgosas y la tardía consulta que hemos mencionado efectuada en septiembre de 2022 fue irregular, además, debió haberse realizado hace nueve años, durante el gobierno de Mario López Valdez (2011-2016), cuando comenzó a edificarse la planta.


Ya en enero de 2020 en una asamblea del Consejo Consultivo de la Nación mayo yoreme, el entonces presidente provisional José Luis Butimea Valenzuela, dio a conocer en acatamiento al mandato de las comunidades, el rechazo del proyecto dado que el amoniaco, que es un gas venenoso, ya ha cobrado en la región muchas vidas.


Ellos no quieren vivir con miedo o con desconfianza. Ya hay pobladores que quieren irse por el temor. Antes vivían a gusto. Hoy existen pleitos y división de pueblos. Felipe Montaño Valenzuela, gobernador tradicional indígena ha denunciado que son objeto de amenazas anónimas y que incluso sufrieron el secuestro de una compañera para intimidarlos.

La empresa alemana dice que generará empleos pero sólo serán unos cuantos, poco más de 100 empleos y a muchos trabajadores capacitados los traería la empresa. A cambio afectan el diario sustento de 4 mil pescadores y pisotean sus usos y costumbres.

La lucha ha sido intensa, ya hace años, el 7 de noviembre de 2022  700 personas marcharon varios kilómetros desde los Mochis hasta el puerto de Topolobampo, se dirigieron hasta las puertas de la planta alemana de amoniaco Gas y Petroquímica de Occidente y pusieron un gran letrero que dice: “Clausurado”. Participaron pobladores mayo yoreme, habitantes de la zona, pescadores y defensores del medio ambiente de la región.

La nación mayo yoreme que tiene territorio en el sur de Sonora y el norte de Sinaloa, se autodetermina y toma sus decisiones como pueblo originario al amparo de los artículos 1, 2, 4 y 27 constitucionales, así como del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y demás tratados de Derechos Humanos, de diversas resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Las comunidades indígenas pesqueras de Paredones, Ohuira, Lázaro Cárdenas,  han emprendido también la lucha legal ante la Suprema Corte de Justicia con amparos en revisión 497/2021 y 498/2021 para evitar que avance la construcción de la planta y se les restituya el hábitat natural de la bahía, hoy está pendiente de una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

En la bahía de Ohuira se dedican a la pesca desde hace más de 100 años, produciendo tanto para su propio sustento como para la comercialización, desde tiempos ancestrales siempre han cuidado sus recursos naturales y hoy lo siguen haciendo. La empresa va a succionar millones de litros de agua diariamente, lo que significa la extracción de millones de especies de larvas marinas, impidiendo la reproducción de las especies que afectará tanto a la bahía, que ya no produciría lo necesario para el sustento y para el mantenimiento del ecosistema. Luego de succionar el agua, la regresarán más salada, contaminada e hirviendo. Evitar esto implica un proceso tan costoso que no lo van  a implementar.


Por otro lado, de acuerdo con el portal web de la Convención Ramsar, las Lagunas Santa María, Topolobampo y Ohuira son el hogar del 84 por ciento de las aves acuáticas migratorias distribuidas en México durante el invierno y a su vez el sistema funciona como un estabilizador de la costa al reducir la energía de escorrentía causada por las lluvias.

Además existe el hecho de que el pueblo mayo-yoreme tiene concesionada el agua de la bahía. El pueblo es el dueño, no pueden instalar la planta de amoniaco, destruir la vida silvestre, pero lo pretenden hacer violando flagrantemente la ley. El pueblo ha recurrido a instancias internacionales y están dispuestos a defender con su vida sus derechos y el de las futuras generaciones de la bahía. Se sienten responsables de la herencia que recibieron de sus abuelos y que ellos van a legar a las futuras generaciones, ya llevan años en pie de lucha logrando detener desde 2013 la instalación de la fábrica.

Si sigue el proyecto, van a acabar con manglares, el ostión, camarón, almeja, jaiba, etcétera. La Bahía es un criadero natural que hay que proteger dado que no tiene ni cinco metros de profundidad y tiene una sola boca de salida. En otros lugares esa actividad afecta a las personas y a la vida silvestre, en una bahía en Trinidad y Tobago que tiene 3 bocas y 40 metros de salida, aúnasí se ha visto mucha afectación.

La empresa alemana y sus promotores hablan de la necesidad de fertilizantes y ponen por delante el pretexto de que van a producir fertilizantes químicos, pero sabemos que éstos tienen efectos secundarios y a largo plazo, resultan nocivos para el suelo, los mantos freáticos, los ríos, lagos y mares, donde producen contaminantes y el sargazo que amenaza nuestras costas. En medio de la crisis de fertilizantes actual optamos por fertilizantes agroecológicos producidos por mexicanos. Los fertilizantes, son elementos clave para la producción agrícola y el aumento de la producción de alimentos. Pero es importante que se empleen sustancias que aporten nutrientes y que mejoren el suelo y propiciar un desarrollo adecuado de los cultivos agrícolas. Promovamos fertilizantes orgánicos.

Se quiere justificar el proyecto aduciendo a la falta de fertilizantes que ha provocado la guerra Ucrania-Rusia. En efecto es un problema muy grande y también una oportunidad de comenzar en gran escala la producción de fertilizantes agroecológicos en México, por mexicanos, superando los agroquímicos. Fomentando la producción local, regional y en todo el país. Se pueden producir fertilizantes orgánicos en el campo por pequeños productores, cooperativas, en cada ejido y parcela, a nivel familiar y comunitario. También en los espacios urbanos en parques, viviendas, escuelas, mercados. La producción de biofertilizantes en México es vital para la necesaria soberanía alimentaria. Basta ya de importar o producir en México fertilizantes sintéticos.

Las comunidades de Ohuira, Topolobampo, Paredones y otras localidades no quieren ver en peligro la captura de camarón, la acuacultura, los intereses de pescadores y cooperativas locales. Se oponen a la alteración de hábitats marinos, de aves y fauna acuática, manglares y humedales. Ni enfrentar el riesgo de un accidente industrial. Además no quieren enfrentar los problemas derivados de la gran cantidad de agua que consumiría la planta, ni a las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al proceso industrial o al uso de enormes cantidades de gas natural como materia prima.

Decenas de organizaciones sociales y colectivos, académicos e intelectuales, han estado expresando su apoyo a la comunidad yoreme en Sinaloa y se han sumado a la exigencia de cancelar la planta de amoniaco en la Bahía de Ohuira, las movilizaciones han ido en aumento.

Apoyemos a las comunidades mayo yoreme, a los pobladores de Topolobampo y de la zona, protejamos nuestro medio ambiente y paremos la devastación y saqueo de corporaciones extranjeras y su agroquímica. Ya no estamos en el porfirismo en el que empresas extranjeras devastaban a las comunidades y se aprovechaban de nuestros recursos impunemente. ¡Que se cancele el proyecto en Sinaloa o en cualquier otra parte del país! A producir fertilizantes agroecológicos. ¡Resolver ya la justa demanda de las comunidades, que se han movilizado, con responsabilidad social! Es la única salida.

SICmx

Mostrar más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios