LA UAQ EN EL DÍA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA.

Por: Agustín Escobar Ledesma.
Como sabemos, históricamente la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), se ha caracterizado por ser la conciencia crítica de la sociedad, sin embargo, teniendo como marco este 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, este aspecto fundamental en torno a la libertad d expresión y opinión, está en entredicho en nuestra máxima casa de estudios.
Esto lo señalo debido a que, como periodista comprometido con mi sociedad y con mi tiempo, estoy en una etapa inédita en mi labor informativa de más de cuatro décadas y en el lugar que jamás imaginé que ocurriría, la UAQ.
De enero de 2024 al mes de abril de 2026, he sido censurado en 4 ocasiones y he sido amordazado durante 9 meses, por lo que mi columna A salto de página dejó de transmitirse en los medios universitarios en alrededor de treinta ocasiones.
También he sido acosado y violentado laboralmente trece veces; he sido difamado en redes sociales seis ocasiones; he sido requerido por la Unidad de Información Pública y Enlace de la UAQ tres veces y he sido denunciado en tres ocasiones ante la Defensoría de las Audiencias.
Por supuesto que la presión acumulada en este lapso temporal, ha tenido consecuencias en mi salud física y emocional. Entre julio y agosto de 2024, acudí a siete consultas psicológicas.
Después, a partir del 9 de noviembre de 2025, enfermé de hipertensión arterial, de acuerdo a lo que me diagnosticaron en urgencias de la Clínica Santa Bárbara y, días después, el 14, acudí por problemas con la misma enfermedad a Urgencias del IMSS.
Antecedentes
Incursioné en el periodismo de manera autodidacta. Mis inicios fueron en el desaparecido El nuevo amanecer de Querétaro, después migré a Tribuna de Querétaro yNuevo Milenio.
También colaboré en La Jornada Semanal con el maestro Hugo Gutiérrez Vega y, a la par, estuve a salto de mata en algunos medios comerciales locales en los que, por vez primera, en tres ocasiones distintas, conocí a la censura, la menor de dos hermanas despreciables, porque la otra se llama inquisición, como lo conceptualiza el dramaturgo austriaco Johann Nestroy.
Los medios universitarios
En enero de 2012, ingresé a laborar a Radio Universidad 89.5 de FM. En 12 años nunca recibí un extrañamiento o un oficio por conductas inadecuadas en el desempeño de mi actividad periodística, durante las rectorías del doctor Gilberto Herrera Ruiz (2012-2018) y la doctora Teresa García Gasca (2018-2024).
Durante esos doce años, la UAQ me apoyó en siete proyectos editoriales que dieron por resultado sendos libros, siendo uno de ellos, ¿Dónde están? Migrantes queretanos desaparecidos, el resultado de una investigación periodística que me llevó tres años de trabajo de campo.
Sin embargo, para mí, esa situación cambió a partir de 2024, al inicio de la administración de la doctora Silvia Amaya Llano y se mantiene cual espada de Damocles sobre mi cabeza, tal y como lo he documentado y sistematizado desde entonces y hasta el mes de abril de 2026.
Por supuesto que no es casualidad que, en este lapso de dos años con cuatro meses, mi trabajo periodístico y mi persona hayan sufrido una inaudita presión, tanto interna como externa, dado que existen patrones que indican que las agresiones en mi contra han sido generadas de manera sistemática desde la actual administración universitaria desde dentro y desde fuera de la institución.
Además de las flagrantes violaciones a mis derechos humanos y constitucionales, a la par, he sido embestidode manera sistemática por un compañero de trabajo, Marco Antonio Lara Pérez quien, en las redes sociales, me ha difamado de manera anónima y, al parecer, también desde el perfil de Facebook “Valentina Jiménez” en diferentes ocasiones, señalándome de acosador sexual.
En los dos años y cuatro meses de la actual administración universitaria, son tres los nombres que indistintamente han censurado las colaboraciones de mi columna A salto de página: Arturo Marcial Padrón, Marco Antonio Lara Pérez y Raúl Ríos Olvera.
Previamente, con estos tres funcionarios universitarios jamás tuve ningún tipo de problema, por lo que jamás nunca que se convertirían en los más severos censores de mi actividad periodística a partir de 2024.
Esto ocurrió desde que el Secretario Particular de Rectoría, Iván Omar Nieto Román, concentró a los medios universitarios bajo su férula. A partir de este momento, recurriendo a la analogía de los gremlins, los otrora empáticos funcionarios, devinieron en irreconocibles burócratas.
Borrado
Además, he de señalar que, aunque he dirigido sendas solicitudes de que mi caso, que considero excepcional y único en la historia de la UAQ por las ocasiones en las que he sido censurado y acosado laboralmente, sea llevado ante la Comisión de Honor y Justicia de nuestra alma mater, los funcionarios universitarios me han declarado inexistente, debido a que, aunque tengo los acuses de recibido, en ningún momento se dignaron contestar mis quejas.
No lo sé de cierto, como bien dice el poeta Sabines, si esta conducta de las máximas autoridades de la UAQ configure una falta administrativa o de otro tipo, pero lo que es una realidad es que el 15 de agosto de 2024 y después el 9 de abril de 2025, entregué sendas solicitudes en las oficinas del Abogado General, José Antonio Montes de la Vega, con copia a la Rectora, Silvia Amaya Llano y al Director de Medios, Arturo Marcial Padrón.
También me dirigí en los mismos términos al Secretario Particular de Rectoría, Iván Omar Nieto Román, el 8 de abril de 2025, quien, al igual que los demás funcionarios universitarios, después de más de un año, no se han dignado dar respuesta a mis quejas y solicitudes que buscan reparar el daño ocasionado a mi persona, pero sobre todo a la libertad de expresión que, como bien sabemos, está consagrada en los artículos 6° y 7° de nuestra Constitución.
Finalmente, aun así, he de señalar que, a pesar de la censura, represión y acoso laboral institucional, sólo mi último suspiro me apartará del periodismo comprometido, ese que inicié de manera autodidacta hace más de cuatro décadas, porque, como bien dice García Márquez, el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad.
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